ROJO Y 30 SEGUNDOS

Mi corazón late 35 veces y en ese lapso bombea un total de 2450 mililitros de sangre. Algo así como 70 mililitros por latido, esa sangre tarda 1 décima de segundo en llegar a mi cerebro. Respiro unas diez veces y mis ojos parpadean cinco. Mientras estuve aquí sentado la tierra se desplazó 900km en su órbita, mi beso perfecto duró tan solo 30 segundos.

Ambos estamos bajo la regla de esta luz, de un lado el tiempo muerto y del otro cada segundo de esos 30. Tan planeada la cuadrícula de la ciudad que hasta este encuentro se cronometra y puede ser relatado en 30 segundos.

Texto: Fernando Bordon

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s