Farmacoop: la primera empresa farmacéutica recuperada por sus trabajadores

Cuando, en 2016, se enteraron de que el laboratorio en el que trabajaban iba a cerrar, nunca imaginaron que lo recuperarían, lo reiniciarían y, seis años después, dirigirían una empresa en crecimiento.

Por Embers Portal de noticias

Una de las oficinas de Farmacoop está ubicada en el barrio porteño de Villa Lugano. Sobre su puerta principal, en letras grandes y algo descoloridas, se puede leer «Roux Ocefa», el antiguo nombre de los primeros laboratorios del mundo recuperados por sus trabajadores. Al ingresar al edificio, ya no hay nada que identifique el antiguo nombre de la empresa.

Un gran patio principal conecta todas las áreas: desde tecnología médica, productos cosméticos e higiene personal y logística de medicamentos. En la mesa de reuniones se pueden ver elementos de su producción: un test de COVID, alcohol y gel al 70% y una crema hidratante.

Nos dirigimos a la zona donde el pruebas serológicas rápidas. Antes de entrar era necesario seguir un riguroso protocolo, nos pusimos camiseta, mascarilla, gorro y botas, todo blanco y desechable, con la intención de no contaminar nada del proceso de fabricación. Allí, Bruno Di Mauro, presidente de Farmacoop, relata cómo fue el proceso en el que se convirtieron en sus administradores, narra con precisión los detalles porque es él quien sobrevuela todas las áreas de la empresa, no solo hoy ocupa un lugar de gran responsabilidad, más bien, fue uno de los primeros en iniciar la lucha por el empleo.

“Fue en 2016 cuando se inició un proceso de vaciamiento de los antiguos laboratorios que incluyó atrasos en el pago de salarios, falta de aportes patronales, deuda social, momento de mucha incertidumbre y angustia por parte de los trabajadores”dice Bruno.

Luchar por recuperar la empresa no fue tarea fácil, requirió días y noches enteras de ocupar el lugar, sin dormir, sin dinero y sin saber lo que iba a pasar. Muchos abandonaron, debido a la fatiga o la falta de confianza.

Bruno recuerda con fascinación cómo fue ese camino, que comenzó con la osadía de unos pocos y el apoyo de muchos otros: “Los antiguos dueños habían desmantelado los sectores para llevarse la maquinaria y el local fue clausurado por la autoridad sanitaria. Así, fuimos nosotros quienes, a lo largo de 2019 y parte de 2020, iniciamos un proceso de reconstrucción de dos plantas productivas totalmente destruido”, explica.

La misma satisfacción muestra Edith Pereira, otra cooperativista, al hablar de Farmacoop: “Empecé a trabajar en el laboratorio en 1983, era muy joven y era mi primer trabajo, me encantaba y lo cuidaba mucho. Fue muy triste darme cuenta de que la empresa nos había traicionado. Entonces, decidimos apoyar a unos compañeros que querían luchar por su trabajo y hoy estamos contentos con la vida, porque lo que conseguimos fue después de mucho esfuerzo”.

Aunque ha pasado un tiempo desde que los cooperativistas tomaron el control de las plantas, Edith sigue sorprendida de que pueda ser ella quien tome las decisiones, en lugar de recibirlas de un jefe: “Estas paredes las pintamos, todo lo que ven lo hicimos nosotros . Este es un proceso largo, en el que todos nos unimos, y es un camino largo, pero, con mucho orgullo llegamos«, señala.

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(Imagen: brasas)

también fue importante cuentan con el apoyo del Estado para reconstruir el laboratorio que había sido desarmado.

“A partir de diciembre de 2019, cuando se crea la Dirección de Empresas Recuperadas en el Ministerio de Desarrollo Social, ahí es cuando empezamos a tener apoyo en cuanto a recursos, gestión administrativa y acompañamiento”, describe Bruno y subraya que, desde el Empower programas Work y Hands on Work, pudieron adquirir la maquinaria necesaria para poder producir como lo hacen hoy.

En 2020, cuando estaban por iniciar el proceso de habilitación de la parte de medicamentos, que era lo que históricamente hacían los laboratorios, comenzó la pandemia y, por eso, tuvieron que hacer un cambio en la estrategia de reactivación. A partir de ese evento, comenzaron a fabricar otros productos esenciales en la pandemia y, durante 2021, relanzaron una crema histórica de la antigua compañía llamada Aqualane.

Si bien el Estado los ayudó a levantarse, hoy eso les permite trabajar y ganar su propio dinero sin tener que pedirlo: “Nuestro objetivo es reactivar toda la línea de producción para dar la mayor cantidad de trabajo posible, para posicionarnos como un laboratorio que es capaz de competir en este mercado tan difícil que es la industria farmacéutica, pero, sobre todo, saber que no dependemos de un cambio de gobierno o de una subvención, sino que logramos suficiente autonomía para mantener esto funcionando”.

Recién ahora, después de años de esfuerzo y vaivenes, los trabajadores pueden ver que la empresa está funcionando y obteniendo más ganancias.

Edith y Bruno tienen un compromiso muy fuerte con la empresa, ambos la definen como su familia, tienen planes de expansión, expectativas de crecimiento, pero hay un sentimiento de hermandad que une a los cooperativistas que hace que esos sueños y anhelos trasciendan de lo personal a algo más grande, lo social.

“Creemos que tenemos una responsabilidad, pero también nos enorgullece saber que lo hicimos nosotros mismos, que todos los muros que ven aquí, los durlocks que ven, las áreas que ven, todos los juntamos con nuestras manos. y cuidarla como lo que es, nuestra casa”, dice Bruno.

Edith dice que tiene a sus hijos trabajando allí y que compartir eso es un vínculo muy fuerte: “Nunca soñé que vendrían a trabajar y ver eso me da un placer total. Entre todos estamos consiguiendo levantar esta empresa y, en el futuro, queremos que nuestras familias lo sigan, tenemos mucho camino por recorrer y cada día con más ilusión”.

Los cooperativistas muestran sus producciones, agradecen que se difunda lo que crean, sienten la seguridad de saber que ellos lo hicieron posible, que el esfuerzo valió la pena, que Farmacoop es su legado: “Me gustaría saber que esto proyecto no termina con nosotros, creo que esto hay que dejarlo para los que vienen después y tenemos que entregar una empresa que este funcionando al 100%”, concluye Bruno.

*Por Portal de Noticias Rescoldo / Imagen de portada: Rescoldo.

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