Monotributistas: «El alivio fiscal no es menor, pero necesitamos más reivindicaciones»

Tras la aprobación de la nueva normativa que busca compensar el contexto inflacionario, el presidente de la CONARCOOP, Ramiro Martínez, saludó la iniciativa, pero enfatizó la necesidad de generar cambios más profundos.

por Ansol

El pasado viernes, la Cámara de Senadores del Congreso Nacional aprobó el Ley de Desgravación Fiscal para Monotributistas, que actualiza la facturación del sector con el fin de evitar el cambio de categoría y el aumento de las cuotas tributarias. Además, establece una exención del pago del componente tributario para las categorías inferiores, A y B, donde se encuentran la gran mayoría de los trabajadores de las cooperativas.

En este sentido, el sector asociativo celebró la iniciativa. Ramiro Martínez, presidente de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos (CONARCOOP), reflexionó el apoyo a la nueva normativa: “Desde la cooperativa de trabajo nos trae un cierto alivio, sobre todo en las categorías inferiores, donde se resta el aporte fiscal y, en ese contexto, el reajuste de la facturación también lo ata a la realidad, porque había quedado muy anticuado”.

“Con una inflación del 50%, todos los números nos estaban sacando de nuestras categorías reales; el proceso inflacionario, a su vez, nos generó costos previsionales y de impuestos sociales. La verdad es que, como dije, la medida trae un alivio en un contexto muy complejo, donde la macroeconomía y la inflación nos están trayendo muchas dificultades en nuestro actuar diario”, agregó Martínez.

Sin embargo, el presidente de CONARCOOP destacó la urgencia de generar cambios con mayor incidencia en el cooperativismo: “Esta ley no es menor, no es un aporte más. Pero necesitamos más exigencias para el sector, por el contexto. Más allá de la pretensión de que estamos trabajando en conjunto con el INAES para poder terminar con esta condición de tener que ser monotributistas asociados a una entidad cooperativa, para que el acto cooperativo sea aquel en el que no solo se constituye la entidad, sino que la entidad absorbe el factor del impuesto de pensiones. Es decir, que se pueda registrar y gravar en la AFIP, tal como lo hacen los trabajadores en relación de dependencia”.

Se estima que la normativa, aprobada por unanimidad, beneficiará a alrededor 4,5 millones de monotributistas (de los cuales el 39% residen en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el 61% restante en el resto del país) y 140.000 autónomos. Debido a la eliminación del componente tributario para las categorías A y B, las cuotas mensuales serán de $288 y $555 mensuales, respectivamente. Además, establece un incremento del 60% en el monto máximo para las cuatro primeras categorías de monotributo.

Debido al aumento del importe máximo, las facturaciones que podrá alcanzar cada categoría serán:

Categoría A $748,382
Categoría B. $1,112,459
Categoría C $1,557,443
Categoría D $1,934,273
Categoría Y $2,277,684.56
Categoría F $2,847,105.70
Categoría GRAMO $3,416,526.83
Categoría H $4,229,985.60
Categoría yo $4,734,330.03
Categoría j $5,425,770.00
Categoría k $6,019,594.89

*Por Ansol / Imagen de portada: Ansol.

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